viernes, 15 de agosto de 2014

Relatos con banda sonora: La chica de Ipanema


Bajo el tarareo sensual de La chica de Ipanema, surgieron dos relatos musicales:



Encantadora de serpientes
Empieza a tararear esa canción en la cocina, la que me vuelve loco entre sus labios, esa que susurra con voz de ola; los pies embrujados me conducen por el pasillo, atraídos por su vocecilla, y al entrar en la cocina el volumen es un pelín más intenso, pero mantiene esa inocencia que enreda mis sentidos; mientras ella rebana los calabacines, le acaricio la espalda y exclama: ¡Déjame, tonto…! Ya no soy más que una serpiente encantada ante sus ojos brillantes, que con el calor de un beso la desarma de cuchillos de cocina y la viste de escalofríos.

La chica del verano
Corría por la orilla con pasitos saltarines y yo la perseguía, la adelantaba, e improvisaba una voltereta solo para oírla decir: “¡Mira que eres bobo…!”, con esa risa que ni los duendes sabían imitar. 
Atrapábamos lunas menguantes… Nos amábamos con el vaivén de las olas… 
Pero septiembre se la llevó con el paso de las golondrinas. Su ausencia devora mis noches y en la claridad del alba, las cortinas hinchadas por el viento se disfrazan con su aroma y susurran sus mudos “te quiero”. Abrazado a ellas nuestro amor vuelve a danzar, con su cadencia ondulante, una y otra vez.  


jueves, 31 de julio de 2014

JULIO 2014



River Ness, Inverness, Escocia


Las noches de Inverness están llenas de color. 

martes, 8 de julio de 2014

Sueños de taller


Luego, si se fijan, acaban arrancando esa hilacha del pantalón, porque cuando dejan los hilvanes, la patrona se enfada. Los arrojan a un cesto de hilos y retales estampados en el que la mirada de Dhurjati, entre puntada y puntada, navega por mares que bañan islas con palmeras hawaianas. Al desatender la labor, se pincha un dedo, y su sangre mancha el tejido; sabe que se lo descontarán de la paga. Patalea furiosa la máquina de coser, al unísono con otros miles de pies; un temblor recorre el cochambroso edificio, acompañado de un rugido como de tigre y Dhurjati pierde el suelo firme. Apenas puede aferrarse al jirón de palmeras y, durante los tres días que permanecerá sepultada entre escombros, logrará sobrevivir hilvanando ese sueño de paraíso. 

* * *
El último REC hilvanado con hilachas, en recuerdo del desastre de Bangladesh

lunes, 30 de junio de 2014

JUNIO 2014




En verano, calmo mi sed de atardeceres

sábado, 21 de junio de 2014

La piel enamorada



Imagen de Antonio Mora

Un hombre puede conseguir ser un náufrago durante cien años y que la barba no le llegue hasta los pies. Pero conquistar a una sirena requiere el valor de un marinero audaz, sordo y ciego, la mirada de un seductor, la caricia sibilina de las algas silenciosas, el aroma de las azucenas de mar y un fondo musical de arpas submarinas. Yo no poseía nada de eso, y sin embargo, cuando deshilachaba las nubes del atardecer en la playa para tejer mis poemas, una sirena se acercaba a la orilla para escucharme. Las olas se aliaban con ella y lanzaban su espuma sobre mi cuerpo para apoderarse de mis versos. Cuando una ola más potente me arrastró hasta ella y rocé su espalda desnuda, encontré el tacto de mis poemas grabado sobre su piel.

* * *
El último viernes creativo huele a mar, debe ser que tenemos ganas de vacaciones, la playita... No te pierdas las otras historias sugeridas por esta imagen de Antonio Mora en el viernes creativo de ayer en el bic naranja.

domingo, 8 de junio de 2014

Reflejos





Busco en los reflejos
un sueño que desea ser verdad,
la realidad se reblandece,
huye de sí misma,
y vuela en un estanque de imposibles.

* * *
Para Leica, que me inspira algunas veces


jueves, 5 de junio de 2014

Cuenta atrás


Mucho me temo que vienen a rescatarme, oigo sus pisadas bajando la escalera de piedra, y yo sin poder impedirlo. Quiero gritarles, pero el cuarto está insonorizado, no servirá de nada. Me pregunto cómo no han sospechado de lo fácil que ha sido seguir las pistas para llegar hasta el zulo. Mis secuestradores se mofaban de la exactitud con que la policía acertaba en sus pesquisas; cada día tachaban la cuenta atrás en ese calendario. Hoy hemos llegado al día rodeado con un círculo rojo. En cuanto abran esa puerta, vamos a salir todos volando.

* * *
Un nuevo despojo para relatos en cadena de esta semana.